El uso de lentes de contacto blandas está muy extendido y lo que se busca es compensar defectos refractivos moderados tales como miopía, hipermetropía y astigmatismo.

Su éxito se debe a que son lentes más cómodas de utilizar y conservar: son sencillas de poner, quitar y, además, no suelen causar molestias a quienes las llevan.

La caducidad de las lentes de contacto blandas (diarias, quincenales, mensuales e, incluso, anuales), dependerá de lo que requiera cada paciente.